Llagas de amor
de Federico García Lorca
Esta luz, este fuego que devora.
Este paisaje gris que me rodea.
Este dolor por una sola idea.
Esta angustia de cielo, mundo y hora.
Este llanto de sangre que decora
lira sin pulso ya, lúbrica tea.
Este peso del mar que me golpea.
Este alacrán que por mi pecho mora.
Son guirnalda de amor, cama de herido,
donde sin sueño, sueño tu presencia
entre las ruinas de mi pecho hundido.
Y aunque busco la cumbre de prudencia,
me da tu corazón valle tendido
con cicuta y pasión de amarga ciencia
En estos momentos no hay otro muchacho más solo que yo
ni otra estación de ferrocarril más pesadamente solitaria que ésta
ni otros orines tan tristes
ni otro pene tan abandonado
ni otras manos tan vacías
ni otros brazos tan desoladamente caídos
ni oros párpados tan derrotados
ni otra banca…